Soles negros
Ante la pintura de Andrea Trotta
me surge inmediatamente asociarla con la clasificación
en la que se encuentran los artistas españoles
Antony Tapies, Carlos Saura y, en nuestras tierras,
Jorge Abot.
Trotta no parte en su obra
de nada que nos remita a la realidad ordinaria
del mundo que nos rodea; más bien nos
está ofreciendo su sensible universo
interior. Con una paleta austera de color y
una factura cargada de gestos violentos y tumultuosos
pero románticos, donde la acción
y la calma se superponen.
En fin, una obra para espíritus fuertes
y sensibles.
Ricardo Roux septiembre 2010
Una mirada en el espejo
Geometría en el desorden.
Así analizo la pintura de A. Trotta.
El expresionismo abstracto, se define a través
de las manchas que nacen en un espacio de geometrías
intuibles, llenas de un desorden aparente y
potente al mismo tiempo. Característica
plena de esta pintora porteña, con un
enorme futuro plástico.
El resultado final de su obra está en
lo que yo llamaría, "evolución
trascendente", ó el camino hacia
la construcción de una obra, que es el
objetivo que todo artista persigue.
En esa trascendencia, entre lo más material
por sus volúmenes y lo intangible, subyace
la pasión por lo bello; es la búsqueda
de un futuro inexorable. Cada obra suya es una
estructura viva, un proyecto de identidad y
coherencia que componen un mundo de extraña
y sugerente fascinación.
Materializar esos elementos es el lenguaje de
esta joven pintora, a la que desde aquí,
auguro grandes éxitos en este arriesgado
mundo del Arte.
Salvador Gil Ripoll. Pintor y Director de Arte.
España. 2009.